La salud, una mirada desde los trabajadores

La salud, una mirada desde los trabajadores

Vivimos en una sociedad en donde los recursos y todos los aspectos de la vida en general no se organizan sobre la base de satisfacer las necesidades de todas las personas y por tanto garantizarles una vida digna y plena, sino que por el contrario el objetivo principal de dicha organización es el lucro de unos pocos, que son las clases dominantes.

En este mundo donde a la mayoría de las personas para sobrevivir solo nos queda la posibilidad de vender nuestra fuerza de trabajo, para que otros se enriquezcan a nuestra costa, es razonable y salta a la vista que la calidad de vida y las posibilidades de satisfacer las necesidades y derechos más básicos dependen de nuestro lugar en esta sociedad.

Entender desde esta perspectiva la salud de las personas y su acceso o no a una atención sanitaria de calidad es fundamental para pensar y desarrollar algunos aspectos de la discusión sobre el tema desde una perspectiva de los trabajadores.

La atención sanitaria, es decir, aquellos servicios que se nos ofrecen en los centros de salud, policlínicas, hospitales, etc. además de ser un aspecto fundamental de la salud, forman parte de un conjunto de beneficios que recibimos los trabajadores por fuera del salario pero que hacen a nuestra calidad de vida.

Es importante desde nuestro punto de vista entender este concepto porque en la medida que estos servicios se privatizan o dejan de brindarse de forma gratuita, pasan a generarnos un costo que antes no teníamos y por tanto, tenemos que disponer de una parte de nuestro salario para algo que si bien no recibíamos gratuitamente, era parte de un servicio que en gran medida se financiaba con nuestros impuestos.

Hoy en medio de la crisis económica, social y sanitaria estos beneficios imprescindibles para una vida digna vienen siendo recortados. La pandemia del COVID viene siendo usada como excusa para llevar adelante una serie de recortes en todo el sistema de salud que atentan directamente contra la calidad y el acceso a la atención de la salud. Envíos a seguro de paro, reubicaciones de personal para cubrir faltantes, con la sobrecarga laboral que eso conlleva, tercerizaciones de servicios que ya se venían dando, suspensión de atención presencial de todo tipo de consultas en policlínicas de adultos y niños, postergación de cirugías, entre otros. Simultáneamente vemos día a día como se siguen construyendo sanatorios de lujo, grandes centros asistenciales vip y se siguen invirtiendo dinerales en publicidad para captar socios o mejor dicho “clientes” que es en definitiva como se ve a quienes allí se atienden.

Desde hace años quienes se vienen beneficiando con esta organización del sistema de salud son las corporaciones médicas que dirigen las mutualistas, los seguros privados de salud, las emergencias móviles y que muchas veces tienen cargos de poder en donde se discuten las políticas de salud llevadas adelante en nuestro país y por tanto, es lógico pensar que su motivación principal sea priorizar su bolsillo y no la salud como un derecho a ser garantizado realmente por el Estado.

Entendemos que el sistema de salud actual tal y como está planteado no garantiza ni lo hará nunca, un acceso a la atención en salud de calidad. Es por ello que planteamos como alternativa, un sistema de salud que no se maneje con lógicas mercantiles ni de competencia entre prestadores, sino que por el contrario este organizado de forma tal que genere el mejor escenario para que desde el Estado se pueda garantizar un acceso real. Dicho sistema no puede ser otro que un sistema de salud único, público y gratuito, que garantice atención y cuidado a la salud física, mental, sexual y reproductiva de toda la población, independientemente de sus ingresos.

Dadas las condiciones actuales del sistema de salud uruguayo, entendemos que es vital poner sobre la mesa las carencias e impedimentos que nos encontramos diariamente los trabajadores a la hora de recibir atención sanitaria, de forma de romper con el relato que se ha impuesto desde las clases dominantes de que este sistema garantiza la atención a la salud para todos.

Es necesario denunciar las penurias a las que se enfrentamos diariamente, que refuta en los hechos, en la pura y dura realidad cotidiana que el acceso a una atención de salud de calidad no es un derecho garantizado en el Uruguay y que es necesario redoblar la lucha para arrancarle el cumplimiento de ese derecho a las clases dominantes.

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