El referéndum contra LUC es un callejón sin salida del reformismo

El referéndum contra LUC es un callejón sin salida del reformismo

La discusión sobre la LUC y el referéndum para derogarla es hoy el principal eje de debate en el movimiento social, en las discusiones de si derogarla total o parcialmente se van posicionando los diferentes actores y tendencias políticas. Sobre esto el Partido entiende necesario poner algunos puntos.

El referéndum contra la LUC es la propuesta de acumulación que plantea el progresismo para el corto y mediano plazo, el contenido de la ley es desconocida para la población, en los hechos es un referéndum contra el gobierno que va a impulsar y resumir la fuerza política del Frente Amplio.

La LUC se plantea como una avanzada contra los intereses populares, algo que sin duda es verdad, pero la LUC es una ley más que avanza en este sentido, es parte de una cantidad de leyes que se vienen aprobando en el parlamento desde hace décadas que atacan las empresas públicas, que profundizan la política punitiva, que atacan la educación pública y un largo etcétera.

Los sucesivos referéndums que se han venido planteando para enfrentar medidas antipopulares por los sucesivos gobiernos o fracasan y el tema se saca de la agenda o se ganan pero luego se terminan aplicando de otra manera.

El referéndum contra la LUC es además una expresión más de la política del oportunismo para educar al movimiento obrero en formas de lucha aceptables para las clases dominantes, para institucionalizar todas sus expresiones combativas, para canalizar dentro de los marcos institucionales a las mismas.

La LUC se plantea como prioridad dejando de lado la lucha contra la arremetida al salario que se desarrolla de forma agravada desde el comienzo de la pandemia, la gran mayoría de las organizaciones de los trabajadores que tienen sentido en tanto defienden a los mismos, mientras invierten esfuerzos y debates en el referéndum contra la LUC hacen la vista gorda a esto.

El referéndum de la LUC es un callejón sin salida que plantea el reformismo para las organizaciones que se definen revolucionarias y de clase, que se vienen sumando a la agenda que plantea el progresismo, que alínea sin problemas a todo lo que conocemos con campo popular salvo contadas excepciones

Particularmente en todo este sector llama la atención cómo la Unidad Popular se suma a todos estos grupos que se subordinan a la agenda del progresismo, la respuesta a porqué el viraje tan rápido de esta fuerza, se encuentra si logramos entender que la Unidad popular no rompió nunca en lo esencial con el progresismo o con el resto de lo que llamamos izquierda, únicamente su autonomía orgánica le permitió marcar algunas diferencias, que otros también marcarían si hubieran podido. Pero hoy cuando se desplaza al progresismo del gobierno, cuando se plantea como el enemigo principal al gobierno de la coalición multicolor, cuando el progresismo sale sin descaro a levantar un discurso crítico, a tener una actividad parlamentaria mucho más demagógica, la Unidad Popular se ve empantanada en una situación, donde la única salida que encuentra es intentar darles a las luchas a las que se suma “un perfil propio”. Esta respuesta es tan limitada como los que, desde otras filas, se aferran a una pose más radical reivindicando que en el referéndum contra la LUC hay que ir contra toda y no contra una parte de esta. Todos estos intentos de diferenciarse son vacíos e infructuosos, lo esencial es a quién se enfrenta y quién acumula en el enfrentamiento, en este caso, toda el agua va a ir al molino del progresismo.

El referéndum contra la LUC tiene entonces un carácter diversionista, en un escenario de ataque a las condiciones de vida de los trabajadores se toma una agenda con fines de acumulación electoral para que vuelva el Frente Amplio, una fuerza política que ha venido aplicando las mismas políticas que en la LUC se critican.

En un escenario de ataque a las condiciones de vida de los trabajadores es necesario poner sobre la mesa la defensa del salario, en contra de la suba de los precios de los productos básicos, la defensa de las condiciones de vida de los trabajadores, discutir esta coyuntura con los trabajadores para lograr que ganen protagonismo en la escena política, pongan sus puntos de vista y defiendan sus intereses.

Nuestro Partido, la expresión de los revolucionarios proletarios, marxista-leninista, se pone al servicio de la clase obrera y todas las clases trabajadores para dar esta lucha y que el proletariado tenga una expresión independiente.

No Comments

Add your comment